CRONOS (Fernando González Molina, España, 2026)

Fernando González Molina es uno de esos directores cuya carrera resulta difícil de explicar. Después de formar parte de Los hombres de Paco llegó Fuga de cerebros y, poco después, los enormes éxitos de Tres metros sobre el cielo y Tengo ganas de ti. Después llegaron películas más o menos interesantes hasta El guardián invisible y, más recientemente, Mi querida señorita. Ahora llega Cronos, una película que me provoca muchas más preguntas que respuestas y, sobre todo, una bastante incómoda: ¿estamos preparados como sociedad para hacer una película sobre los atentados del 17-A sin caer en el morbo de los propios atentados? Yo creo que no.

Porque tampoco sé si estamos preparados como espectadores para verla. Para separar la historia que conocemos, la que nos contaron los medios, la que vivimos y sentimos, de una película de ficción que vuelve a reconstruirla. Y quizá por eso mi primera reacción sea pensar que Cronos no debería existir. Pero una vez que existe, toca preguntarse cómo está contada. Y aquí hay cosas interesantes. Afortunadamente, la película no muestra el atentado y se centra en lo que ocurre después, en la persecución y en esas horas convulsas en las que todo parece estar sucediendo al mismo tiempo. El montaje es rápido, nervioso, casi convulso en algunos momentos, y el sonido acompaña muy bien esa sensación de urgencia y de histrionismo político y social que se vivió aquellos días. Es probablemente cuando Cronos funciona mejor, cuando consigue convertir algo que ya conocemos en un thriller que mantiene cierta tensión.

El problema es que, más allá de ese mecanismo narrativo, vuelvo a preguntarme para qué hacemos esta película. Vivimos en una España y en una Europa cada vez más radicalizadas hacia la derecha y hacia discursos contra la inmigración y la población musulmana, y creo que no podemos recuperar el 17-A sin preguntarnos también qué ocurrió después con los musulmanes que vivían aquí. No hablo de los terroristas. Hablo de todos los demás. Hablo de cómo el miedo terminó convirtiéndose también en racismo. Y aquí creo que Cronos reproduce demasiado el relato que ya conocíamos, en lugar de cuestionarlo o buscar una mirada diferente.

Sí hay algo que me interesa, y es precisamente todo aquello que ocurre alrededor de la investigación. Que sea una película catalana sobre unos atentados ocurridos en Barcelona y que entre en los entresijos de quién tenía las competencias, quién tenía la información, cómo trabajaban los Mossos y la Policía Nacional y qué ocurría entre el Gobierno de España y el Gobierno de Cataluña. Eso probablemente no nos lo contaron de la misma manera. Nosotros vimos las imágenes y seguimos la persecución desde fuera; aquí se intenta enseñar qué estaba pasando dentro. Y ahí sí encuentro una película más interesante, aunque tampoco creo que González Molina termine de llevarla demasiado lejos.

Las interpretaciones tampoco me terminan de sacar de esa sensación. Enric Auquer es probablemente el que mejor funciona, aunque tampoco diría que haga nada especialmente memorable. Y hay personajes que directamente no termino de creerme, como el personaje de la periodista que sirve de nexo durante buena parte de la historia. Todo está contado con bastante solvencia, pero pocas cosas terminan de quedarse contigo. Y quizá ese sea mi principal problema con Cronos: que técnicamente funciona, tiene un montaje interesante, un sonido que acompaña bien y algunos momentos de tensión bastante conseguidos, pero como película me pasa sin pena ni gloria.

Y vuelvo entonces a la pregunta inicial. No sé si Cronos debería existir. Defiendo la libertad de expresión y creo que cualquier historia puede y debe poder ser contada, incluso cuando resulta incómoda o dolorosa. Pero precisamente por eso también creo que tenemos derecho a preguntarnos qué responsabilidad tenemos cuando recuperamos una historia así nueve años después. Y si vamos a hacerlo, quizá habría sido interesante que la película nos obligara a mirar el 17-A de otra manera. Cronos nos cuenta cómo ocurrió. Lo que no tengo tan claro es que nos haga pensar demasiado en qué significó. Ni en cómo nos compartamos después de eso o qué hicimos al respecto. 

 

 

 

Sinopsis:
Tras los atentados del 17 de agosto de 2017 en Barcelona y Cambrils, los Mossos d’Esquadra ponen en marcha una operación contrarreloj para localizar a los responsables. Cronos reconstruye las horas posteriores a los atentados y sigue la investigación policial mientras las distintas fuerzas de seguridad y administraciones intentan coordinarse en medio de la tensión política y social.

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