UN MUNDO NORMAL (Achero Mañas, España, 2020)

Achero Mañas vuelve diez años después a la gran pantalla tras las estupendas El bola y Noviembre y sus otras incursiones también notables en el largometraje: Blackwhite y Todo lo que tú quieras. Distribuye DeAPlaneta.

Ernesto Alterio se convierte en el trasunto de Achero Mañas, un hombre casi en la cincuentena, que vive del mundo del arte, de la televisión y del cine, que va dando trompicones allá donde puede y con la única certeza de que ama a su hija por encima de todas las cosas, y también a su mujer y a su hermano aunque no le comprendan y a su madre, a la que lamentablemente va a tener que dar sepultura en esta película y que era mucho más que una madre para él.

Se prodiga poco en salas el director Achero Mañas pero cuando lo hace siempre consigue, resultados finales aparte, que sintamos que su cine tiene alma. Que hay alguien detrás con una sensibilidad especial , un humano al que este mundo aparentemente normal se le hace un poco cuesta arriba. Que todo esté lleno de burocracia, de sueños rotos, de deseos que no se puedan llevar a cabo por que supuestamente no son éticos o incluso porque la justicia y los cuerpos de seguridad del estado se nos pueden echar encima.

El director madrileño es un maestro a la hora de relatar los vínculos familiares. Las fortalezas, las incomprensiones y las ausencias de esos núcleos familiares que son el sustento de cualquier vida. Y en toda la vida hay muerte y es, por ello, por lo que nuestro protagonista va de funeral en funeral de amigos de su madre, aceptando que ella puede ser la próxima; contemplando en cada dolorosa ocasión, como tendrá que dar también este paso con ella. Y es cuando en el acontecimiento desencadenante de esta historia, al fallecer esta, recuerda la promesa que le hizo a su madre de coger su cuerpo y enterrarlo en el mar.

Contemplar la muerte sin miedo, sin sensibilidad exacerbada. Con orgullo por todo lo vivido y con absoluta lealtad hacia su legado y sus últimas pretensiones. No es fácil, caer en el telefilm o en las sobreactuadas interpretaciones habría sido muy sencillo. Pero la película tiene el equilibrio perfecto, sobre todo por unas fantásticas interpretaciones arropada por supuesto en una también magnífica – y consabida- dirección de actores.

El guion tiene momentos notables, sobre todo los que consiguen esa complicidad familiar entre padre e hija. La presentación de Gala Amyach (hija real de Mañas) también es una de las causas de la química entre Ernesto Alterio y ella, como dos “anormales” que luchan por encontrar su lugar en el mundo, ante los prejuicios y los juicios de valor del resto de personas que les rodean y de ese mundo “normal” en general.

Curioso es que la banda sonora, compuesta por Vanessa Garde nos remita a los acordes muy característicos de Jesús Arbide para las composiciones de El bola y Noviembre, los dos primeros largometrajes de Achero Mañas. Desconocemos la razón por la que Arbide no ha vuelto a trabajar con él, pero no se le echa en falta, porque el sonido es muy similar. Se escuchan las tres composiciones y se sabe que nos encontramos ante una película de Achero Mañas.

Interesante también la figura de la policía, siempre presente en sus películas, como un organismo al que acudir si se tienen problemas, pero que suele ser un lastre para llevar cualquier sueño personal casi utópico. Recordemos Noviembre, la persecución por parte de los cuerpos policiales de las acciones teatrales callejeras precisamente porque provocaban reacciones por parte de los viandantes o en este caso la persecución de un hombre, aunque casi como subtrama más bien, porque Mañas consigue que ese no sea el tema de la película, de un hombre que desea enterrar a su madre en el mar, porque así se lo pidió ella.

Lo bueno, lo bonito, quizás lo criticable por algunos medios, es que al terminar de ver esta película nos preguntemos cómo de fieles somos a los que queremos, que estaríamos dispuestos a hacer por una madre? Como de cuerdos o locos estaríamos en esa misma situación. Y al final la respuesta a todo es el amor. Y Achero lo rebosa en cada una de sus creaciones.

 

Premios y festivales: Festival de Málaga: Sección oficial

Sinopsis: Ernesto (Ernesto Alterio), un director de teatro excéntrico e inconformista, recibe la noticia de la muerte de su madre. Camino al cementerio roba el ataúd para tirar el cadáver al océano, como era su deseo. Su hija (Gala Amyach), cansada de sus locuras, le acompaña con la intención de hacerle cambiar de idea. En el viaje descubrirá que su padre no es ningún loco, y que uno debe ser fiel a sí mismo aunque esto, a veces, suponga ir en contra de la opinión de la mayoría.

Nota: 6.5

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