Naza (Yuval Abraham, Rachel Szor, Reino Unido, 2026)

Naza es el acrónimo que utiliza el ejército israelí para referirse a los daños colaterales en un bombardeo, persigue con ello la deshumanización de las víctimas. Es También el título que encabeza el documental escrito y dirigido por los periodistas Yuval Abraham y Rachel Szor sobre el genocidio en Gaza.

Abraham entrevista a diferentes miembros del ejército e inteligencia hebreos y utiliza una estética neutra, la azotea de un edificio de Tel Aviv y la negra noche como decorado. En frente la cotidianeidad de las personas que residen en los edificios colindantes. Esa que se esfuerzan en destruir sistemáticamente en Palestina desde los terribles ataques de Hamas del 7 de octubre de 2023.

Los rostros y voces de los entrevistados están distorsionados para guardar su identidad y velar por su seguridad, pero no lo parece y hace más escalofriante sus declaraciones. Son la élite de las unidades de Inteligencia israelí, ocupan puestos aspiracionales para el resto.

La vida y la muerte solo depende de un botón, de una línea imaginaria, como en un videojuego. Las decisiones se toman en despachos o utilizando IA, pero el margen de error e improvisación es muy amplio. Los participantes del documental se sienten como parte de un sistema, una pieza más del engranaje y les mueve la obediencia debida en unos casos o la convicción en otros.

Sobrecoge la frialdad en la descripción del método (utilizando en ocasiones dibujos en un blog), rota apenas por silencios incomodos, nunca culpables.

Y tras los bombardeos, felicitaciones por el trabajo bien hecho, ensanchamiento del ego patriótico y a celebrarlo con los compañeros o volver a casa y besar a sus hijos.

Como en ‘La zona de interés’ (del director Jonathan Glazer que produce Naza) se trata de convertir el horror en método, en rutina, a través de las pantallas no ven hombres, niños o mujeres; sólo enemigos o en el mejor de los casos, muertos necesarios para cumplir objetivos.

Es inevitable ver el paralelismo con el holocausto y aterra comprobar como el pueblo que fue víctima utiliza de forma más sofistica gracias a la tecnología, la misma filosofía de exterminio, respaldada en las mismas aborrecibles justificaciones.

Desgarra, aunque sorprende poco, comprobar como el resto del mundo asiste a este horror debatiendo que nombre darle o pujando por la posesión del territorio, mientras se recibe a sus responsables morales en las honorables instituciones internaciones.

Festivales y premios

83º Festival de Venecia 2026

Nominada – Mejor película

Ganadora Premio Especial del Jurado

74º Festival de San Sebastián 2026

Ganadora Premio del Público – Mejor film europeo

 

 

Sinopsis

Rodada por la noche en los tejados de Tel Aviv, la película revela con todo detalle los mecanismos que hay detrás del asesinato en masa y deliberado de civiles palestinos en Gaza por parte de las tropas de Israel. Naza es la palabra utilizada por el ejército israelí para denominar a las víctimas civiles como ‘daños colaterales’. Documental de parte del equipo de ‘No Man’s Land’, producido por el cineasta Jonathan Glazer y su productor James Wilson, ambos responsables de ‘La zona de interés’.

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