Moscas (Fernando Eimbcke, México, 2026)
El guion de Moscas está escrito a cuatro manos entre Vanesa Garnica y el propio director; plantea un drama familiar conmovedor pero sobrio, que huye deliberadamente de la lágrima fácil. Filmado en un minimalista blanco y negro pero rico en matices.
El arranque de la peli está protagonizado por una pertinaz mosca a la que se esfuerza en dar caza Olga (la veterana Teresita Sánchez pone su maestría en este personaje). El insistente insecto es el único ser vivo que entra en la casa, alterando la triste soledad de su propietaria, una mujer en la sesentena de carácter huraño, que rehúye cualquier compañía. Una existencia anodina y monótona, pronto intuiremos que es el resultado de un doloroso duelo.
Javier Umpierrez crea un universo de sonidos: el zumbido de una mosca, el incesante bullicio de las calles de la ciudad, los metálicos pitidos del videojuego o los provocados por los ruidosos vecinos, creando una especie de banda sonora.
Pronto conoceremos a un padre de rostro cansado, pero juguetón y amoroso (Hugo Ramírez), que se esfuerza en dar a su hijo la mejor vida posible en las dolorosas circunstancias que se ven obligados a vivir. Entrañable imagen de ese sándwich que preparan y comen a medias. O También cuando el padre utiliza el videojuego que tanto gusta a Cristian (“Cosmic Defenders”) para explicar el cáncer que sufre la madre, “el cuerpo humano también es propenso a la invasión maligna”, le dice.
Pero es la cara del pequeño Cristian (Bastian Escobar) la que aparece en cada momento de la cinta, un encantador niño de 9 años que muestra el arco dramático que vive desde que su madre sufre una grave enfermedad. Vemos a un chaval curioso y alegre, lleno de recursos, lo mejor es que lo hace desde la naturalidad, no parece estar actuando.
Su enorme habilidad para los videojuegos será el hilo que le conecte con la áspera Olga y despierte en ella el carácter maternal y de cuidados hacía el pequeño.
La directora de fotografía María Secco juega con los contrastes entre la luz blanquecina del edificio de estilo brutalista en que viven y la luz cálida del interior en un monocromo plateado, una decisión de estilo sobrio y minimalista.
El ambiente por donde se mueve con soltura Cristian no es hostil ni agresivo, todos los adultos cada uno a su manera, intentan ayudarlo.
Como en algunas de las películas de familia de gran Koreeda, en ocasiones es la familia adquirida la que nos salva de una existencia problemática.
Festivales y premios:
76º Festival Internacional de Berlín 2026- Sección oficial por el Oso de Oro
74º Festival de San Sebastián 2026- Sección Horizontes Latinos
Sinopsis
Olga vive una vida estrictamente regulada, sin amistades ni relaciones, en un enorme bloque de pisos. Cuando, por necesidad económica, se ve obligada a alquilar una habitación, un hombre se muda a su casa metiendo a escondidas a su hijo de nueve años en el piso. Para su propia sorpresa, Olga comienza a forjar un vínculo inesperado con el niño. Su mundo, cuidadosamente controlado, comienza a cambiar y estas tres vidas comienzan a entrelazarse.
