Drive my car (Ryûsuke Hamaguchi, Japón, 2021)

El director y guionista japones Ryûsuke Hamaguchi, estrena su nueva película Drive my car unánimemente aclamada por la crítica y multipremiada en 2021. El guion firmado también por el director, parte de un relato corto del eterno aspirante al Nobel de Literatura Haruki Murakami incluido en el libro de 2014 “hombres sin mujeres”. 

Durante tres horas el director nos invita a un viaje no apto para impacientes, lleno de diálogos y culpas. Con un refinado amor por el teatro, clásico y artesanal en el texto, pero contemporáneo en la puesta en escena.

Ya en su anterior película La ruleta de la fortuna y la fantasía, desplegó su maestría hilvanando diálogos y dirigiendo actores, consiguiendo esplendidas interpretaciones, especialmente en el caso de las actrices, dotadas de una delicadeza sobrecogedora, aquí lo vuelve a hacer. La escena final de la obra de Chejov que se representa es fascinante. El monólogo de Sonia consolando al solo y arruinado Tío Vania interpretado en lenguaje de signos es cautivador. “Tu vida no conoció la alegría, pero espera, Tío Vania, espera, descansaremos” “¡Qué se le va a hacer, hay que vivir!”, tal vez también es una hermosa conclusión de la película.

En este pausado y poético relato asistimos al triunfo del arte de la lentitud, la belleza, la palabra, sus personajes como en la obra que representan y que sirve de telón de fondo, se van abriendo al otro para encontrarse con ellos mismos en un eterno ejercicio de expiación de culpas y fantasmas compartidos.

El relato de la vida también tiene su escenario, un coche ochentero, un Saab 900 rojo, que Yusuke cuida con esmero y donde escucha una y otra vez la misma cinta, una lectura de Tío Vania, de Chéjov, grabada por su mujer. 

En la primera hora se nos presenta a los personajes, una atractiva pareja con bonita casa en Tokio, actor y director de teatro él, guionista de tv ella con una extraña vida sexual, hay amor entre ellos, pero también una sombra, un velo tupido que no les permite ser felices, nos deja más interrogantes que certezas, bajan los créditos.

Después llegaran más perdidas, más dolor y un traslado a la otra punta del país para desarrollar un interesante proyecto teatral, donde tendrá que aprender a perder el control, a dejarse llevar. También encontrará alguna respuesta, más de una sorpresa y un alma gemela, con quien compartir el peso de los recuerdos y los remordimientos.

El final es algo inquietante y queja que el espectador saque sus propias conclusiones.

Drive my car ha sido elegida para representar a Japón en su carrera a los Oscar. Veremos si su joven y talentoso realizador, lo consigue.

El palabras del director: “El ser humano es imperfecto y mis personajes son profundamente humanos”. Si el largo metraje no es un problema y sabemos sumergirlos en los tiempos que impone Hamaguchi disfrutaremos de un delicado y preciso relato,  no notaremos los cambios de marcha….

 

PALMARÉS

Globos de Oro: Mejor película de habla no inglesa
Festival de Cannes: Mejor guion y Premio FIPRESCI
Círculo de Críticos de Nueva York: Mejor película
Asociación de Críticos de Los Angeles: Mejor película y guion
Critics Choice Awards: Nominada a mejor película habla no inglesa
Premios Independent Spirit: Nominada a mejor película extranjera
Asociación de Críticos de Chicago: Mejor película extranjera. 6 nominaciones
Asociación de Críticos de Boston: Mejor película, dirección, actor y guion
Premios Gotham: Mejor película internacional
Satellite Awards: Nominada a mejor película de habla no inglesa
Premios César: Nominada a mejor película extranjera

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