Alcarràs (Carla Simón, España, 2022)

Alcarràs es el primer Oso de Oro para España. Está dirigido por una mujer, una cineasta catalana. Carla Simón conquista la Berlinale con este humanista retrato de un pueblecito rural catalán, su segundo largometraje tras la también celebrada Verano 1993. 

Carla Simón ha vuelto a encandilar al jurado de la Berlinale llevándose a casa el Oso de Oro en su última edición, ya nos conmovió con Verano del 93 y lo ha vuelto a hacer, regalándonos ese cine tan desnudo, tan natural, con tanta verdad; de ficción, pero con aroma a documental, donde los actores no profesionales, se interpretan a si mismos. En pantalla parecen no actuar sino más bien mostrar sus vidas al patio de butacas, esperando de algún modo la participación del público.

Si la cinta anterior claramente autobiográfica, se centraba en las vivencias de Frida una niña de 7 años obligada a gestionar la muerte de sus padres, Alcarrás es más coral, el protagonista es el ecosistema formado por la familia Solé, sus relaciones familiares intergeneracionales, su relación con el medio rural en que viven, su trabajo en el campo. Aunque sin renunciar a mostrarnos los juegos llenos de fantasía que viven los más pequeños de la casa, una delicia la maestría que despliega la directora rodando a los niños.

Carla Simón forma parte de un grupo de jóvenes realizadoras españolas, que apuestan por otra mirada, en la elección de los temas, pero también en la forma de afrontarlos.

Libertad (Clara Roquet), Las Niñas (Pilar Palomero), son una muestra de este cine que hablo de lo íntimo, de lo pequeño para trascender a lo global, donde lo más local tiene el poder de contar lo universal, lo que ocurre en un pequeño pueblo de Lérida nos habla de la globalización, de las enormes transformaciones que vivimos, de formas de vida rurales de cultivo de la tierra en serio peligro de extinción.

Hermosas imágenes de las tareas agrícolas, árboles frutales, cestos llenos de melocotones y paraguayas, el arduo trabajo que representa trabajar la tierra. La lucha por conservar un mundo que se desmorona, peleando por un precio justo, frente a un futuro alejados del campo que promete “menos trabajo y más dinero”.

La película también nos habla de tradiciones perdidas. La silenciosa mirada del abuelo, hombre de otro tiempo, habla de cuando la palabra era contrato y el agradecimiento la mejor rúbrica. La tía abuela peculiar cronista local de las vivencias de sus vecinos.

Tres generaciones compartiendo espacio, vida, cuidados, una familia rodeada de amor, muy pegada al día a día, sin grandes diálogos, con toda la fuerza de lo cotidiano, pero sin ocultar todos sus conflictos.

 

Festivales y premios: Festival de Berlín: Oso de Oro – mejor película

                           Festival de Málaga: Sección oficial (fuera de concurso)

Sinopsis: Durante generaciones, la familia Solé, cultiva una gran extensión de melocotoneros en Alcarràs, una pequeña localidad rural de Cataluña. Pero este verano, después de ochenta años cultivando la misma tierra, puede que sea su última cosecha.

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