71 Seminci de Valladolid: Sección oficial a concurso II: Lisandro, Tiago o Marie Kreutzer
El cine tiene la capacidad de acercarse a cuestiones sociales, políticas y personales desde perspectivas muy diferentes. En esta segunda crónica aparecen películas que hablan de la guerra, de las estructuras de poder, de las relaciones familiares y de las dificultades para encontrar nuestro lugar en el mundo. Algunas consiguen convertir esos temas en relatos especialmente atractivos; otras se quedan en planteamientos que no terminan de desarrollarse o que pierden fuerza durante el camino.
I Rarely Wake Up Dreaming (Isabelle Stever, Alemania y Ucrania, 2026)
Sección Oficial. Una película que desconocía por completo y que terminó convirtiéndose en una de las sorpresas más agradables de la competición. Rodada en Ucrania entre finales de 2025 y comienzos de 2026, aborda la historia de una pareja transgénero en un contexto marcado por la guerra y por las consecuencias que el conflicto tiene sobre sus vidas.
Me ha sorprendido muy gratamente la manera en que la película introduce una realidad que probablemente muchos espectadores desconocemos. La situación de la pareja protagonista permite acercarse a las dificultades que afrontan las personas trans en Ucrania, especialmente cuando la legislación y las circunstancias de la guerra convierten su identidad en un elemento determinante para cuestiones como la exención del servicio militar. Una película que consigue contar una historia íntima sin perder de vista el contexto político y social que la condiciona, y que demuestra que todavía hay muchas realidades que el cine puede ayudarnos a descubrir.
Un monstruo amable (Marie Kreutzer, Austria, Alemania y Francia, 2026)
Sección Oficial. Marie Kreutzer, directora de La emperatriz rebelde, vuelve a abordar las relaciones de poder dentro del ámbito familiar. En esta ocasión cuenta con Léa Seydoux como protagonista y compitió por la Palma de Oro en Cannes antes de llegar a la Sección Oficial de la Seminci. La película parte de una familia aparentemente idílica, en la que el padre parece ejercer su papel de manera ejemplar, aunque tras esa imagen de normalidad se esconde una realidad mucho más terrible: el marido está cometiendo delitos gravísimos que su mujer desconoce por completo.
El problema es que Un monstruo amable acumula demasiados lugares comunes. Todo lo que podemos anticipar sobre el personaje protagonista acaba sucediendo, sin que la película encuentre demasiadas formas de sorprendernos o de profundizar en sus contradicciones. Tampoco sabe construir adecuadamente los personajes que la rodean, ni explicar sus relaciones ni hacer que sus respectivos arcos de transformación tengan verdadero sentido. Las subtramas aparecen y desaparecen sin que terminemos de comprender qué función cumplen, tampoco se entiende bien el papel que adquiere la policía y da la impresión de que Marie Kreutzer quiere abordar demasiadas cuestiones al mismo tiempo, pero no consigue articularlas en un relato coherente.
Prosecution (Faraz Shariat, Alemania, 2026)
Sección Oficial. Segundo largometraje de Faraz Shariat, que formó parte de la sección Panorama de la Berlinale, donde obtuvo el Premio del Público. La película aborda el racismo enquistado en las instituciones y, especialmente, la relación entre la extrema derecha y determinados poderes del Estado, con especial atención a los ámbitos judicial y policial.
Es una película que plantea con bastante claridad cómo ese entramado institucional puede funcionar como un aparato perfectamente organizado para que los responsables de determinados delitos sean señalados, pero nunca lleguen a ser condenados. Lo más interesante de la propuesta es la tensión que consigue acumular. La protagonista está bastante bien y sostiene buena parte del recorrido de la película, aunque el conjunto quizá peca de una excesiva simplicidad. Algunas secuencias con la policía resultan demasiado estereotípicas y exageradas. Una película con un planteamiento político interesante y algunos momentos de tensión, pero que no termina de encontrar una complejidad narrativa a la altura de lo que quiere denunciar.
Aquí (Tiago Guedes, Portugal y Francia, 2026)
Sección Oficial. Tiago Guedes adapta la Trilogía de Jesús, de J. M. Coetzee, en una película de 205 minutos protagonizada por Manolo Solo y Patricia López Arnaiz. Una historia que habla del amor, la familia y la relación de unos adultos con un niño al que parecen atribuir una condición especial, casi de salvador. Hay algo bastante peculiar en la manera en que se construyen esos vínculos, hasta el punto de que en algunos momentos la relación entre los personajes podría resumirse como la de dos esclavos y su amo.
Me ha parecido una película preciosa. Aunque quizá se vuelva algo repetitiva en su tramo final, no se me ha hecho pesada y he disfrutado mucho de su recorrido. Destaca especialmente el trabajo de los niños protagonistas, pero también el de todos los intérpretes, con una mención muy especial para Manolo Solo, que vuelve a estar espectacular en una de sus últimas interpretaciones. Una película delicada y emocionante que deja un recuerdo especialmente hermoso.
La libertad doble (Lisandro Alonso, Chile, Argentina, Luxemburgo, Alemania y Reino Unido, 2026)
Sección Oficial. Lisandro Alonso regresa con una película que establece una continuidad directa con La libertad, uno de los títulos más reconocibles de su filmografía. Su cine, profundamente independiente y de autor, vuelve a situarse en ese territorio en el que la narración convencional queda en un segundo plano.
En una conversación reciente con el crítico Néstor Juez, con quien comparto sueños cinéfilos y también amistad, hablábamos de cómo algunos festivales parecen empeñados en provocar al público menos habituado a determinadas propuestas cinematográficas. Como si programar películas especialmente difíciles, herméticas o rupturistas fuera también una manera de reafirmar que los festivales están por encima de lo que ve el espectador de a pie. Con La libertad doble, Lisandro Alonso juega en dos bandas: por un lado, ese cine tan personal en el que los primeros veinte minutos se reducen prácticamente a un hombre serrando un árbol; por otro, un relato de marcado carácter social. El problema es que ambas propuestas no terminan de encontrar un punto de encuentro. La película parece no saber por qué camino avanzar y esa indefinición acaba perjudicando el resultado final.
Hermanas (Ione Hernández Sáenz, España, 2026)
Sección Oficial. Ione Hernández Sáenz reúne a Elena Anaya y Emma Suárez en un drama familiar protagonizado por dos hermanas cuya relación se ve sometida a una situación que obliga a revisar los vínculos que las unen. La película se adentra en cuestiones como la lealtad familiar, la responsabilidad individual y los límites de la complicidad cuando aparecen conflictos morales que afectan directamente a las personas más cercanas.
La película encuentra su principal interés en ese enfrentamiento entre los afectos y la necesidad de tomar decisiones que no siempre resultan cómodas. Las interpretaciones de Elena Anaya y Emma Suárez sostienen una historia que busca explorar las contradicciones de una relación familiar sin reducirla a una oposición sencilla entre buenos y malos. Un drama social y emocional que plantea preguntas interesantes sobre hasta dónde estamos dispuestos a llegar para proteger a quienes queremos.

