Mi gran noche (Álex de la Iglesia, España, 2015): Álex vuelve en ti…

Nuestro compañero Jesús L. Alarcón de Cine a ciegas, vuelve a colaborar con nosotros con este análisis de lo nuevo de Álex de la Iglesia.

Bueno, a la vista está que Alex de la iglesia vota por el estilo desenfrenado para su última película. Una comedia loca llena de momentos cómicos; gags sin gracia, otros adecuados y pocos desternillantes. ¿No es eso lo que queremos con Alex? ¿No queremos reírnos con burradas cotidianas y el traslado de universos cinematográficos a nuestro irrisorio mundo ubicado entre Carabanchel y Hortaleza?

Se le nota que ha querido seguir el rollo a todos sus fans, pero sin conseguirlo. El punto fuerte viene en forma de caspa española. Señores, Alex sabe que la caspa está de moda. No seré yo el que critique la presencia de Raphael en la película. De hecho ver ahí al cantante en pantalla grande … tiene su punto. Pero cuando todos los medios resaltan la presencia de Rafael por encima de la propia película, elevando al cantante al nivel de protagonista, cosa que no es, me da que pensar que algo falla.

Pues sí, imagino qué habrá dicho Alex al ver terminada su criatura. “Qué feo es… Qué tonto… qué… ¡Todo! Bueno al menos puedo decir que tiene un gran pene”. Pues bien, Alex destaca sólo eso esperando que, como dice el Igor de El jovencito frankenstein (Mel Brooks, 1974), sea muy popular. El director destaca la presencia mediática de unos de los grandes de España y de lo valiente que es apostando por una personalidad caduca, igualito que Quentin Tarantino, vamos. Pero a riesgo de darle una sobredosis de realidad a algunos, Alex no es Tarantino. Plantea una locura de película sin guión aparente, donde todo surge por que sí, igualito que Jess Franco. Pero a riesgo de que me mire mal, si es que me mira algún día, Alex no es Jess Franco. Quiere creer que con hacer lo que le dé la gana vale, igual queJohn Waters, pero Alex no es John Waters.

Por eso digo que Mi gran noche es un Escándalo. Que yo soy aquel que fue al cine y se sintió decepcionado. Qué sabe nadie lo que pasó por la cabeza de Alex de la Iglesia. Digan lo que digan, Estuve enamorado, pero Eso que llaman amor es volátil y ahora estoy desencantado. Entre baladas tristes de trompeta se nos han perdido.

Alejandro, por el amor que le tienes a Madrid y a su contexto. Por todas esas grandes películas que nos has dado. Por la bestia, los vecinos asesinos, por los payasos deformados y por todos esos momentos en los que creo que el Bob Esponja de Sol va a sacar una metralleta y matarnos a todos. Por todo eso, ¡Vuelve a ser tú mismo!

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