I Filmadrid Días 1 y 2: Jan Soldat

Conseguir que nuestra capital española se convierta en el escaparate de un buen festival de cine, a la manera de San Sebastián, Cannes o Venecia; es una tarea arduo complicada. Filmadrid llega a la ciudad con altas pretensiones pero una línea editorial muy muy minoritaria. Sin duda, es un cine diferente e interesante pero no parece el más proclive para crear escuela, para atraer a todo tipo de públicos y para que la cita sea imprescindible para cualquier amante del cine. Es indiscutible que a esta página: Cineysefeliz, le parece una programación fascinante.

Cada festival guarda siempre una sorpresa y este año sin duda la sorpresa es la retrospectiva del desconocido cineasta Jan Soldat. Para aquellos que no le conozcan diremos que probablemente sea uno de los cineastas más viscerales, documentando locuras, depravaciones, deseos inconfesables, sadismo, zoofilia…

Me pregunto qué pasaría por las cabezas de aquellos dos ancianos que con rostro desencajado abandonaban la sala a mitad de proyección; me pregunto si estarían informados de la crudeza de la sesión y me pregunto también lo que pensarían de algunos de los que nos quedamos y disfrutamos de un cine radical, sin concesiones.

Filmadrid le dedica uno de sus Focos, como ya ocurrió en el Bafici hace poco más de un mes, al joven documentalista alemán Jan Soldat, conocido por sus corto y mediometrajes sobre temas polémicos de ciertas parafilias (zoofilia, masoquismo, sadismo, fetichismo…), que sin embargo él trata desde una perspectiva alejada del morbo, como veremos en Be Loved (2009) o Law and order (2012). Los protagonistas de los filmes de Soldat ponen  al límite su resistencia (y también la del espectador) Extraido del blog de Filmadrid.

Nos quedamos con la radicalidad y “mimo” de su primer trabajo: El incompleto y con la forma de su aproximación a la zoofilia.  ¿Puede ser una burrada hermosa?

Su cine está ahí para dar visibilidad a realidades mucho más allá del sexo, el porno y el erotismo. Su cine muestra sin juzgar y no tiene víctimas ni verdugos. Sólo personas para las que cuyo placer depende de cosas que los demás veríamos aberraciones. Pasen y vean.

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