Nocturna 2016: Días 3 y 4: El influjo de la luna

En esta segunda crónica del Nocturna te hablamos de las notables Cold Moon y Camino. Queen of spades, The hexecutioners y Summer camp.

  • Queen of spades

(Svyatoslav Podgaevskaya, 2015). Nos apetecía de verdad este cuento ruso de fantasmas, incluso tras ver su trailer que tenéis aquí arriba pero lo cierto es que  está plagado de tópicos y lugares comunes del genero de terror. Se puede convertir en una película efectista pero no efectiva. Por mucho que subamos el volumen tras un tiempo de silencio; por mucho que aparezcan espectros durante unos segundos que parecen creados por nuestro propio ordenador un domingo por la tarde; nos encontramos con un resultado insuficiente. Por no hablar de los momentos ridículos y las escenas en las que se da credibilidad por parte de adultos a unos niños que no tienen absolutamente ninguna.  Eso sí, lo de las repeticiones frente al espejo, esto de las leyendas, es algo fascinante, que nos guste o no muchas veces se trata mejor en las dramatizaciones de Cuarto Milenio.

  • Summer camp

Summer Camp (Alberto Marini, 2015) ha gustado bastante a la mayoría de la prensa acreditada, pero no seré yo quien la defienda. Lo máximo que se puede defender de Summer Camp es ese principio que juega al despiste y que parece que viene de Intacto de Juan Carlos Fresnadillo.  Esta película vino de la competición oficial en el Festival de Sitges en la anterior edición, es la ópera prima de un autor curtido en las lides de la escritura cinematográfica: Alberto Marini, el director de Summer camp es el guionista sdetrás de algunos grandes éxitos del cine español de misterior y terror:  Mientras duermes (Jaume Balagueró, 2011) o El desconocido (Dani de la Torre, 2015). Si hablamos de un guionista tan reconocible en nuestro panorama cinematográfico, nos sorprende que ese guión del que todo el mundo habla maravillas tras nocturna sea tan predecible y lleno de tópicos. Es cierto que juega a varios tipos de terror. Es cierto que empieza siendo un slasher y termina siendo una película de infectados y plagas, pero lo cierto es que no es suficiente. En muchas ocasiones los momentos cómicos superan al terror y eso no parece ser algo demasiado voluntario. Es fallida en su planteamiento, que es lo que tanto se alaba.

  • The hexecutioners

A unas horas un tanto truculentas, más teniendo en cuenta que era un jueves y que cuando salimos ya no había metro, se estrenaba The Hexecutioners (Jesse Thomas Cook, 2015) proviene de Canadá y nos regala uno de los mejores comienzos de Nocturna 2016, sin embargo, este thriller que se pregunta por los límites éticos se convierte en una cinta de terror gótica poco creible y exagerada. Al final de la película es cuando termina de cuajar en este sentido, pero se pierde en otros derroteros en los que nunca debío entrar. Una suerte de Abre los ojos sobre el suicidio asistido en una sociedad en que se ve con buenos ojos. La película se va diluyendo en esa atmósfera malsana lejana a la seriedad y determinación de los compases iniciales de este suculento cine de autor canadiense. La realidad se transforma en un sueño onírico, alucinado y pérfido de los fantasmas más grotescos. Acaba en una especie de aquelarre perturbador y malsano, lejano al ritmo y la intención de todo el resto del metraje.

  • Camino

Camino, que nada tiene que ver con el camino de Fesser, está protagonizada por el histriónico y a veces pasado/pesado Nacho Vigalando y nos cuenta la historia de una atormentada fotoperiodista de guerra interpretada por Zoë Bell. En una suerte de The green inferno del fotoperiodismo, esta fotógrafa viaja a Colombia para plasmar la tarea de un misionero español  y de todo su equipo en la misma jungla. Lo que parece ser una suerte de grupo humanitario se convierte en una guerrilla mafiosa e ilegal, dispuesta a cometer todo tipo de actos violentos. Ella está allí para contarlo, pero para poder hacerlo debe sobrevivir. No tiene un gran ritmo la cinta, pero es uno de los mejores bocados de esta sección oficial, es amena, con un buen discurso y también, pese a quien le pese, bien interpretada.  Lo que sí se percibe es un pobre trabajo fotográfico que impide discernir

  • Cold Moon

Y llegó la que para nosotros debe ser la ganadora moral de esta pobre edición de Nocturna. Con la presencia de su director Griff Furst, esta historia basada en una novela de su guionista Michael Mc Dowell (más conocido por ser el guionista de Bitelchús) que nos traslada a Babylon, un pequeño pueblo de Florida.

Un cuerpo sin vida de una adolescente es encontrado en un pequeño pueblo, en un río. Mientras todo el pueblo se desquicia y empiezan a levantar sospechas se descubre que alguién del pueblo ha podido cometer el asesinato. Y con eso nos metemos en el suspense completo, debemos descubrir la identidad del asesino y una vez que le conocemos, tendremos que posicionarnos a su favor o en contra. Lo que era un thriller con toques de misterio se convierte en una película al estilo Evil dead, los fantasmas pertenecen al pasado, pero quizás sean determinantes para encontrar al asesino. Todo por la venganza. Una estética de los 80, que nos recuerda a veces al universo de Burton, en su tono gótico, en sus personajes histriónicos y un regusto y dominio de la recreación de relaciones interpersonales en torno a la vida y la muerte. Cold moon tiene un buen guión que podría haber sido mejor película, si hubiera contado con mejores intérpretes.

 

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