Los últimos años del artista: Afterimage (Andrzej Wajda, Polonia, 2016)

Andrzej Wajda, quizás el mejor director polaco de la historia y uno de los directores más políticos del planeta, nos regala su testamento fílmico con Afterimage. La película se estrenó el 30 de junio en salas españolas gracias a A contracorriente. Nos relata la lucha del pintor Strzeminski contra el régimen soviético. 

Strzeminski fue el creador de la Teoría Unista *, un importante defensor del arte abstracto y un antisistema. Vivía para crear y no le dejaron seguir creando.

En el año 1957 y para demostrar que Wajda ha pasado seis décadas en activo y realizando películas, su cinta Kanal consiguió el Premio especial del Jurado en el Festival de Cine de Cannes ex aequo con El séptimo sello de Ingmar Bergman. Ese mismo año el Oscar estando las dos nominadas fue para la gran prueba de Willyan Wyler, pero no olvidemos que también luchaban por la estatuilla dorada dos de las más prestigiosas películas de la historia del cine: Un condenado a muerte se ha escapado de Robert Bresson y Las noches de Cabiria, para quien suscribe estas líneas, una de las mejores películas de Fellini.

La historia de amor de Wajda con el Festival de Cannes no terminó en 1957. En el año 1978 El hombre de mármol consiguió el Premio Fipresci de la crítica internacional en Cannes y en 1981, por fin, El hombre de hierro ganó la prestigiosa Palma de Oro en el Festival de Cine de Cannes. Cuatro de las obras de Wajda, The Promised Land, Las señoritas de Wilko, El hombre de hierro y Katyn han sido nominadas para el Óscar a la mejor película de habla no inglesa. En 2000, Wajda recibió un premio oscar honorífico a toda su carrera.

Wajda ha sido nominado siete veces al Oso de Oro de Berlín, ganando el Oso de plata por toda su carrera en 1996 y el Premio Alfred Bauer por Tatarak en 2009.

Boguslaw Linda compone el personaje de manera sublime y Wajda consigue trasladarnos a aquel momento a través de la imposibilidad de ser, de la imposibilidad de crear, de la imposibilidad de tener un trabajo para hacer todo posible.

Wajda se fija en el aparato represor y la censura para hablarnos de la enfermedad y la muerte, para hablarnos de unos últimos días difíciles y solitarios y también, como no, hambrientos, pero sabe situar el foco en la esperanza, en la juventud, es esos jóvenes estudiantes que pueden perder su categoría por ayudarle y su juventud por creer en esa utopía ideológica, vital y artística que es la esencia de cualquier arte.

*{Una corriente que rompe con la cohesión de la obra y la concibe como unidad completa fuera de la dualidad suprematista, en la que “todo aquello que no pertenezca a la esencia debe ser rechazado”, en la aspiración de crear pinturas tan orgánicas como la naturaleza. Este planteamiento implica prescindir del movimiento, del tiempo, de la profundidad o de cualquier referencia externa: “Las pinturas debían ser planas con un marco cubierto de pintura, todo lo que vaya más allá debe ser rechazado porque se aleja de la unidad (…) en las pinturas unistas no hay elementos figurativos solo relieves para resaltar la materialidad del arte”} Recogido de la web de Rtve al informar de la exposición conjunta que el Museo Reina Sofía dedicó a su obra y a la de su mujer en abril de este año.

Sinopsis: Afterimage sigue a uno de los artistas de vanguardia polacos más importantes: Wladyslaw Strzeminski. El título de la película hace referencia a las imágenes remanentes, a las ilusiones ópticas que continúan apareciendo bajo los párpados tras haber mirado un objeto que refleja la luz.

Nota: 6

 

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