Los casos de Victoria (Justine Triet, Francia, 2016)

Llega a los cines españoles Los casos de Victoria, con una estupenda Virginie Efira, que es sin duda lo mejor de la película, distribuida por La aventura Audiovisual. 

La directora francesa Justine Triet estrenó La batalla de Solferino en 2013 sobre todo en VOD. El nervio documental de esta cinta nos llevaba a sintonizar con sus jóvenes progenitores en la lucha por poder ver a sus hijos cuando ni los trabajos ni la comprensión mutua podía permitírselo.

Después de La batalla de Solferino, el cine al que nos lleva Triet es más comercial, más convencional, pero parece que la directora ya ha conseguido una mirada propia, autoral y con un humor irreverente y personal muy característico. Su cine habla de las grandes emociones, de que todo se soluciona con amor, con la compañía, con la comprensión, habla de los males del hoy, de la dificultad para conciliar cuando se tienen hijos, de los amores perdidos, de las búsquedas de compañía, del día a día de esos treinteañeros del hoy que somos los veinteañeros del ayer, no por quitarnos años, sino porque la vida laboral, económica y/o afectiva hoy parece empezar a asentarse diez años después, o quizás nunca.

Virginie Efira protagonizará la próxima película de Paul Verhoeven que el año pasado nos regaló una interpretación espectacular de la fascinante Isabelle Huppert. Llevará por título Blessed Virgin y será la adaptación de una novela sobre unas monjas lesbianas… Pinta estupendo.

Victoria es en la película cuyo título original es exclusivamente su homónimo, una madre soltera obsesionada con su trabajo de abogada defensora, que malgasta el tiempo preparando los casos con un aprendiz demasiado joven y teniendo citas fortuitas con hombres con los que queda cibernéticamente en su habitación. Este joven es su salvación pero como en toda comedia romántica, ella no se da cuenta. Si algo tiene criticable la película es su previsibilidad pero su visionado es ameno y la sonrisa permanece.

Curiosa la aportación casi surrealista de los animales (un perro y un orangután) en el juicio en el que Victoria es la estrella. Defender a alguien que parece tener cosas que esconder, que no parece trigo limpio, aunque sea un amigo, nunca había dado tanto juego, entre un perro que se excita en presencia del acusado a un orangután que hace selfies a toda la judicatura. El esperpento, pero en francés. A los que rehuirán al leer que es francesa: No, no es otra comedia francesa al uso. Descúbranla!

Sinopsis: Victoria Spick, abogada penalista en pleno vacío sentimental, acude a una boda donde se encuentra con su amigo Vicent y Sam, un ex narcotraficante al que ella ha ayudado. Al día siguiente, Vincent es acusado de intento de asesinato por su compañera. El único testigo de la escena es el perro de la víctima. Victoria acepta a regañadientes defender a Vicent mientras que contrata a Sam de asistente personal. Esto es el comienzo de una serie de complicaciones para Victoria.

Nota: 6

 

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