Hermanos del viento (Gerardo Olivares, Otmar Penker, Austria, 2015)

Esta película sobre la amistad en la naturaleza fue estrenada el día 23 de junio por Wanda Films, dirigida por el cineasta español Gerardo Olivares  (El faro de las orcas, Entrelobos, 14 kilómetros) y por Otmar Penker, un austriaco que en la actualidad dirige una serie de documentales de naturaleza en tv en su país. Está protagonizada por Jean Reno (El chef, Los ríos de color púrpura), Tobias Moretti (Flores negras) y Manuel Camacho (Entrelobos), el joven al que descubrió el propio Olivares para encarnar a Marcos Rodrígez Pantoja, el niño salvaje español, en su más tierna infancia en Entrelobos (por la que fue nominado a mejor actor revelación). 

Las ficciones sobre el cuidado a la naturaleza suelen quedar lastradas por un toque naif que descoloca al personal y que nos hace olvidarnos de los proyectos que se sustentan detrás. Los mensajes quedan más que claros, de hecho son tan completamente transparentes que su simpleza es su mayor defecto.

En el caso de Hermanos del viento, la situación es paradigmática porque la ficción venía en realidad de un documental sobre el cuidado y la protección de las águilas en Los Alpes, apoyada por WWF (Adena) pero se fue transformando en la película de ficción que hoy se estrena en nuestras salas.

El problema es que ante una ficción de este calibre cabe la pregunta de cuanta manipulación de la naturaleza existe en torno a las aves utilizadas en la película.

Olivares afirma que “son 18 águilas para toda la película,que están adiestradas y habituadas a la cámara”. Curioso que diga esto en la entrevista que le realiza Juan Pando en el número de Fotogramas de Junio, cuando también concluye diciendo que “él se encargó de la parte de la ficción y el director austriaco de la parte de la naturaleza”.

El resultado es otro proyecto más enmarcado en su trilogía de la infancia, la amistad y la naturaleza en las que también se encuentran las mencionadas Entrelobos y El faro de las orcas. A destacar, el trabajo de Manuel Camacho y la banda sonora original compuesta por Sarah Class, que engrandece una historia tan sensible, tierna como simple y naif.

El mensaje si queda, pero la peli sólo es recomendable para amantes de los documentales de la 2 y para llevar a niños al cine y que se dejen fascinar por una historia conmovedora y una fábula moralizante.

Sinopsis:  Un chico trata de salvar la vida de una cría de águila que se ha caído de su nido. Todo comienza cuando un águila cría dos polluelos. El destino del más fuerte es arrojar al más débil desde el nido. También el hombre también tiene sus costumbres y a menudo hace daño a los que más quiere. Lukas sufre a manos de un padre, encerrado en sí mismo desde la pérdida de su esposa. Murió cuando rescataba al recién nacido Lukas y ahora, el muchacho lleva la carga de su muerte.En el nido, el polluelo que nació primero empuja a su hermano más débil a una muerte segura en el suelo del bosque. Pero el destino interviene y Lukas encuentra al polluelo. Lukas le llama Abel, y cuida en secreto al pajarillo, buscando el amor y la compañía que le niegan en casa.

Nota: 5,5

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