El jugador de ajedrez (Luis Oliveros, España, 2017)

El jugador de ajedrez es la segunda película del director español Luis Oliveros, quien no estrenaba cinta desde 2001 con Pata Negra. También ha realizado series como Manolito Gafotas, Las huellas del crimen o Las aventuras del capitán alatriste. Ahora estrena el 5 de mayo de la mano de Syldavia cinema (que es responsable de haber estrenado en salas la ganadora de Málaga en 2016: Callback.) la película El jugador de ajedrez.

Miedo nos da que una cinta española de no demasiado presupuesto se enfrente a una reconstrucción histórica, porque el resultado suele ser un decorado acartonado y televisivo, academicista y de toscas formas. La película adapta la novela homónima de Julio Castedo y nos habla de la supervivencia en una guerra a base de amor. Quiere llegar a ser La vida es bella, pero esta vez la vida solo ES. Los ingredientes bélicos pseudopastelosos se unen a una historia de espías y nos cuentan un relato de supervivencia y de amor, que quiere entroncar con la sensibilidad y ternura de la película de Begnini pero lo hace mucho más con el subrayado, la lágrima fácil y el desarrollo previsible y acartonado de El niño con el pijama de rayas.

Con un cast encabezado por el soso Marc Clotet, la película es llevadera pero a la vez anodina. Lleva a la lágrima fácil a través de una estética ramdon, insulsa y paupérrima visualmente hablando. De lo que más adolece este jugador de ajedrez es de una falta de rigor histórico o agujeros en un guión manido y previsible hasta niveles insospechados. Qué fácil era viajar de Madrid a Paris en el año 1936

Que la historia es tierna, pues sí, que tiene interés, pues a ratos, que parece de cartel piedra o de cartón como los decorados de Amar es para siempre, pues eso, vayan a verla y nos cuentan.

 

 

Premios: Concursó en la sección oficial del 20º Festival de cine de Málaga.

Sinopsis: En 1934 Diego Padilla gana el campeonato de España de ajedrez y conoce a una periodista francesa, Marianne Latour, de la cual se enamora. Pasados los años Marianne convence a Diego para que junto con la hija de ambos se vayan a vivir a Francia, donde poco tiempo después Diego será acusado de espía por los nazis y encerrado en una prisión de las SS. En la prisión, Diego intentará sobrevivir en un entorno hostil gracias a la afición al ajedrez del coronel Maier, el oficial al mando, un hombre hierático, hedonista e imprevisible.

Nota: 6

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