Distopía: La serie que solo Filmin se atrevió a emitir

Filmin estrena en exclusiva el primer capítulo de la serie Distopia, el único producido, escrito y grabado en 2014. Durante este tiempo se ha paseado por televisiones públicas y privadas españolas para su emisión y la producción del resto de la serie, sin éxito. Todos rechazaban un proyecto similar a Black mirror quizás por su rotundidad o por lo que podría conseguir. Pero por fin, una web como Filmin, que tiene cine en streaming de calidad, de autor e independiente ha decidido lanzarse a la piscina y abrazar el proyecto emitiendo en exclusiva el primer episodio que lleva por título Ciudadanos. 

Tres años. Se dice pronto. Tres años y un sinfín de puertas cerradas. Las principales cadenas públicas y privadas consolidaron el muro frente a una producción moderna, transgresora y que pretendía que los espectadores, la sociedad en general tomara la iniciativa. Ante proyectos como este el pueblo puede despertar y eso, al parecer, da mucho miedo. De todo esto le preguntaremos a todo el equipo dentro de unos días.

No nos extraña tampoco que una serie con una mirada diferente, que se aleja de lo convencional y que no está pensada meramente para entretener al personal no sea emitida en la televisión española, al menos en los canales convencionales. Recordemos que, bajo nuestro criterio subjetivo evidentemente, tuvimos que esperar a Crematorio (2011) para recuperar una ficción de calidad y era de producción privada, la primera serie de Movistar + España. Digo tuvimos que esperar porque notorios son, por ejemplo, los casos de Historias para no dormir (1966) o La huella del crimen (1985). Un caso paradigmático es el del telefilm La cabina de Antonio Mercero, que venía de dirigir otro gran éxito español: Crónicas de un pueblo. La cabina formaba parte de una serie escrita por Mercero que llevaba por título 13 pasos de lo insólito. Paseó los guiones por Rtve y no quisieron producirla. Al final, debido al éxito de la serie anterior, los directivos aceptaron producir el primero de los capítulos: un guión escrito junto a Jose Luis Garci y que sería protagonizado por Jose Luis López-Vázquez. El resultado fue La cabina (1972), un mediometraje de sólo 37 minutos de duración que se emitiría el 13 de diciembre de 1972 en Tve Española y fue aclamado por la crítica a pesar de que el público se decantó por la incomprensión y el miedo. Es la única producción televisiva española que ha conseguido venderse a todo el mundo y la más premiada de la historia de la televisión. Y todo, sin que las cadenas televisivas creyeran en ella, sin que los directivos se decantaran por producirla, como finalmente sí hicieron.

Distopia: Ciudadanos no es perfecta. Se nota la ausencia de grandes fondos. A nivel técnico, la historia se nos brinda con una escasez de recursos estilísticos y técnicos que se aprecia desde el minuto uno. Pero nada le quita el ingenio y nos devuelve preguntas incómodas y éticas: Si tuvieráis la posibilidad de determinar la vida o la muerte de un político, que elegiríais. El capítulo tiene ritmo e implica a muchos targets de personas, para que cualquier persona que lo vea se sienta identificado. Distopia espera que cada visionado no se quede ahí, sino que nos haga reflexionar sobre nuestro mundo actual, las nuevas tecnologías, la sociedad, las relaciones, los gobiernos y como todos los valores se están perdiendo. A Distopía se la compara con Black Mirror o incluso podríamos decir ahora con el Room 104 estrenado en HBO, pero lo cierto es que hasta que no tengamos la serie completa no podremos determinar la magnitud de sus influencias, ni sus homenajes. Eso sí, recordad que se produjo y se escribió en 2014, en aquel momento sólo se habían estrenado las dos primeras temporadas de Black Mirror (de tres capítulos cada una) y un especial de Navidad. Otra cosa es que nos recuerde a ellas. Y sí, lo hace. Y eso es motivo más que suficiente para querer ver más.

Quizás las televisiones no se atrevan a emitirla porque despertar conciencias siempre ha sido peligroso, porque hacer pensar al pueblo es mucho más costoso que darle pan y circo, dígase fútbol. Y porque no se habla de Venezuela. Quizás también sea una razón.

Lo que está claro es que estamos ante una propuesta muy muy interesante en nuestra ficción en España, que si viviéramos en la época del mecenazgo ya hubiera encontrado la forma de salir a la luz. La única posibilidad es que llenemos la web de visionados, que Distopía se haga conocida en todas partes y que algunos de esos señores trajeados con dinero y que determinan lo que vamos a ver y lo que no, aunque no quieran siquiera que nos lo preguntemos, determinen que seguir produciendo la serie, puede ser una fuente de ingresos brutales. En definitiva, si ellos no quieren, hagámos Distópicos todos, ¿Os animáis?

Nota: 7

Un comentario

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *