14ª Muestra Syfy 2017 Día 3: Asesinos, vecinos, mascotas y burradas varias

Tercer día en la Muestra Syfy y por lo menos hemos remontado. Las tres primeras películas nos han recordado que la Muestra era capaz de descubrirnos cintas que por su calidad, sus premios o por su contundencia se iban a encontrar entre lo mejor del género fantástico o de terror estrenado en España.

THE GOOD NEIGHBOR (Kasra Farahani, Estados Unidos, 2016)

Conforme van pasando los años vamos a los festivales sabiendo lo mínimo de las películas que veremos, de esa manera, al menos en nuestro caso, solemos disfrutarlas más. De The good neighbor sabíamos que estaba protagonizada por James Caan haciendo de un vecino colérico y con bastantes dificultades para relacionarse con sus convecinos. A este sujeto, bastante mal elegido (el personaje, no el actor), dos adolescentes van a someterle a un experimento bastante cruel. Este experimento va creciendo en intensidad y llega a un instante de clímax donde todo parece ser diferente a como esperábamos. La resolución es abrupta pero su conclusión lo es mucho más. Toda la intensidad que se ha ido creando se va difuminando a la vez que vamos conociendo el pasado del personaje de James Caan, cuando nos centramos más en el qué ocurrió que en el por qué es así; la cinta decae. Pero no deja de ser un thriller interesante y loable, un buen pasatiempo que se va diluyendo en su acto final.

Kasra Farahani firma su ópera prima, con guión de Mark Bianculli y Jeff Richard y protagonizada por  Logan Miller y Keir Gilchrist (It follows). Tanto el principio que logra inquietarnos por ese juego de espejos (cámaras, ordenadores, pantallas y vigilancia exhaustiva) como su tramo medio hacen de esta primera película de la tarde una de las cintas más atractivas de la muestra por el momento.

Sinopsis: Ethan (Miller) y Sean (Gilchrist) son dos jóvenes, compañeros de clase en su instituto, que deciden gastar una broma pesada a su vecino Harold Grainey (Caan), haciéndole creer que su casa está encantada. Así que cuando una tarde Grainey sale de casa, los dos chicos instalan un equipo para simular los ruidos y unas webcams para ver su reacción. Pero pronto se darán cuenta de que han elegido a la persona equivocada…

 

I AM NOT A SERIAL KILLER (Billy O’Brien, Irlanda, 2016)

Fuimos mejorando porque este tercer largometraje de Billy O’Brien se convirtió en una peli a incluir desde ya en nuestro top de la muestra. Fue la mejor película en la sección Panorama de Sitges.

‘I Am Not A Serial Killer’ nos habla de un joven que lucha por no convertirse en un asesino en serie. Esta premisa nos recordó a Dexter Morgan (Michael C. Hall), quien utilizaba esas ansias para destruir a aquellos asesinos en serie que se le cruzaban día a día en sus investigaciones policiales. Juntemos ahora Dexter con A dos metros bajo tierra y tendremos también la atmósfera en la que se encuentra nuestro protagonista.

Situémonos en una funeraria y con este chaval sociópata, mezclémosle con un asesino en serie que parece proveniente de otra gran serie de tv: Fargo y tendremos una historia interesante y poderosa.

Cuando ese asesino comienza a actuar en su pueblo, él intenta seguirle para descubrir quién es y cómo ataca. Con eso esconde sus ansias. Se agradece que al final no sea él el asesino. Uy, spoiler.

Max Records (Donde viven los monstruos // Where the Wild Things Are) protagoniza esta película llegando hasta el abismo. en una lucha continua para confrontar sus ansias de matar. Atención a las escenas en las que John se relaciona con personas de su edad. Gracias a un cuidado estudio de la sociopatía son de lo mejor de la película.

Y si todo esto iba así,¿por qué al final no nos parece una película potente? Porque a todas esas influencias que hemos mencionado anteriormente, hay que sumarle la influencia de los principios de John Carpenter o David Cronenberg. O’Brien juega a crear una atmósfera enrarecida donde los asesinos no son humanos. Y este giro, lastra el resultado final pero no esconde sus numerosas virtudes.

Desde su forma de obviar a una chica colada por él hasta una serie decisiones bien justificadas por su sociopatía, la cual le impide reaccionar con normalidad, algo que él logra transmitir de forma impecable.

El guión es de  Christopher Hyde y el propio O’Brien a partir de la novela de Dan Wells.

Sinopsis: John Wayne Cleaver es un adolescente obsesionado con los asesinos en serie que, pese a sus tendencias sociópatas, hace todo lo posible para no convertirse en uno de ellos. Cuando el frío pueblo del Midwest americano donde vive se ve acechado por una ola de sangrientas muertes, John decide perseguir al culpable, bajo la amenaza de descubrir que él es mucho peor que su enemigo.

 

PET (Carles Torrens, Estados Unidos, 2016)

Carles Torrens nos sorprendió a todos hace dos años en la Muestra Syfy  con un grandioso cortometraje. Su título era Sequence y fue uno de los cortos más premiados internacionalmente en 2015. Pet, su segundo largometraje tras Emergo, se convierte en una cinta fascinante, casi de principio a fin (pero más de principio que de fin). Pero si hay un corto al que me recuerda Pet no es Sequence sino otro corto español dirigido por Luiso Berdejo hace muchos años que llevaba por título Ya no puede caminar.

Es cierto que el giro argumental que tiene el relato puede hacer caerse a muchos espectadores, dejar de abrazar la historia inicial; pero el guión consiguió el premio al mejor guión de Sitges, lo hizo por su contundencia y por su juego.

Viene muy bien esta película en tiempos de micromachismos: los celos, la sobreprotección, el encierro, el maltrato físico o psicológico, se puede disfrazar de todo lo que se quiera; pero evidentemente no es amor.

Lo mejor de la cinta es su inicio y como se van conociendo sus personajes y adaptando el uno al otro, hasta que llega el giro brusco de guión y parece que lo va a desbarajustar todo y, sin embargo, el barco vuelve a navegar. Sólo que de un Black Mirror + Ya no puede caminar se queda en un thriller más con sorpresa final. Nos hubiera bastado con ese estudio de exploración de los dos personajes en ese lugar y bajo esas condiciones.

Mejor guión en Sitges.

Sinopsis: Seth y Holly, son dos personas aisladas que tienen mucho más en común de lo que creen. Una oscura historia de amor que examina cuánto estamos dispuestos a hacer en nombre del amor.

 

31 (Rob Zombie, Estados Unidos, 2016)

La sesión de las 22 nos traía lo nuevo de Rob Zombie, que a muchos encanta y a otros les parece vomitiva, como es nuestro caso. 31 riza el rizo de la perversión, la estética bizarra y el montaje videoclipero, del  mal gusto y de la sangre porque sí. El espectáculo de la muerte en celuloide. Rob Zombie está enfermo. Se puede descubrir en cada una de sus películas, esa enfermedad puede gustar o no. Yo la aborrezco, no porque no me gusten las vísceras en pantalla grande; no porque no me guste ver personajes completamente depravados (los estudios psiquiátricos y comportamientos patológicos en cine tienen mis mayores elogios cuando están bien construidos) pero ni disfruto con la forma de narrar, ni con la de grabar, ni con la de utilizar la música. No disfruto al crear un artefacto como 31. De un enfermo a enfermos, porque sólo considero que es posible venerar esta película si realmente lo estás. Dicen que en la sala 2 un tío estaba masturbándose viendo esta aberración e incitando a una chica a hacer no quiero saber qué. Desconozco si lo hizo por la película pero lo realmente fuerte es que a alguien le pueda “poner” esta película.

Algún dia Rob Zombie aprenderá a montar, veremos algo de lo que graba, sin necesidad de luces psicotrópicas, sonidos estridentes y sobreexplotación sexual de las mujeres como auténticos objetos. Espero que a Leti no le guste, porque la vio en Sitges. O es que yo soy el abuelo cebolleta.

Vomitiva, horrorosa, repulsiva, bizarra… y así hasta 31 adjetivos que os imaginéis. Para todo lo demás, pedid cita con el psiquiatra.

Sinopsis: Cinco personas son secuestradas en los días previos a Halloween y mantenidos como rehenes en un lugar llamado Murder World. Mientras están atrapados, deben jugar un juego violento llamado 31, donde la misión es sobrevivir 12 horas contra una pandilla de payasos malvados.

 

SCARE CAMPAIGN (Cameron Cairnes, Colin Cairnes, Australia, 2016)

Podría haber sido un maravilloso intento de presentar un formato de reality como un concurso de bromas macabras donde hay un asesino encubierto (o varios) sueltos.- No quiero hacer más spoilers porque ya me ha dolido el anterior-. Podría digo, pero aunque el tono jocoso se quiere adueñar de la cinta, no lo consigue, y su previsibilidad es grande. Con lo que la campaña de los sustos se queda en un intento de asustar. Loable, pero insuficiente. No me pega para nada para la sesión bizarra. Yo habría puesto Scare campaign a las 16 para no dormirse, A good neighbor a las 18; I am not a serial killer a las 20: a las 22 Pet y a las 0 para que se fuera medio cine y no vieran esa película demencial: 31 del idolatrado psicópata Rob Zombie

Sinopsis: El programa de televisión sobre bromas Scare Campaign ha entretenido al público durante los últimos 5 años con su mezcla de cámara oculta y sustos de la vieja escuela. Pero a medida que entramos en una nueva era de la televisión online, los productores se enfrentan a una nueva y cruda web-serie que hace que su programa parezca anticuado. Es hora de subir la apuesta, pero ¿irá el equipo demasiado lejos esta vez, y estará a punto de gastar una broma a la persona equivocada?

 

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